Casaldomar antes y ahora. Las vistas, los caminos empedrados, el hórreo o las altas palmeras hacen que quien pasee por la finca de Casaldomar se pueda imaginar lo poco que ha cambiado este lugar. Y es que, como sucede con el buen vino, los años no hacen sino mejorar nuestra casa, haciendo que aumente –más aún si cabe- el encanto de Casaldomar.

El secreto de la eterna juventud de Casaldomar se basa en el respeto hacia el entorno y el mimo con el que se cuida cada rincón. Estas atenciones durante muchos años permitieron mantener joven y vivaz el hogar de una gran familia y ahora hacen las delicias de los huéspedes que vienen a Casaldomar buscando ese toque especial que caracteriza a los hoteles con encanto.

El ahora del balcón de Casaldomar con vistas a Cortegada  El antes del balcón de Casaldomar con vistas a Cortegada

Terraza con vistas a la Isla de Cortegada

El ahora de Casaldomar vista desde su finca  El antes de Casaldomar vista desde su finca

Jardines y fachada sur de Casaldomar

El ahora de las escaleras que pasan por debajo del hórreo de Casaldomar  El antes de las escaleras que pasan por debajo del hórreo de Casaldomar

Bajada de piedra al hórreo

El ahora de la fachada de Casaldomar  El antes de la fachada de Casaldomar

Fachada principal

El ahora del patio exterior de Casaldomar con mesa rectangular  El antes del patio exterior de Casaldomar con mesa redonda

Zona de barbacoa

El ahora del hórreo de Casaldomar  El antes del hórreo de Casaldomar

Hórreo

Call Now Button